Mini Relato Al final

Habían pasado cuatro días de su llegada. La celda era cómoda, pero el ambiente era sepulcral. A la mañana muy temprano se hacían oraciones, todos juntos y en silencio. Al llegar al comedor, la foto de un niño con el índice atravesando su boca parecía acusarle.
En pocas palabras, el monje rector le había pedido discreción, prudencia, tanto en el hacer como en el decir.
Ella no había protestado, pero tanto reposo le producía una cierta afonía. Iba perdiendo el sosiego del primero y segundo día, temía que la calma la enmudeciera.
Lo decidió, a la mañana siguiente abanderaría el claustro, pero antes de marcharse le explicaría al director los motivos que le llevaban a alejarse.
Sigilosamente, a las seis, mientras sonaban las primeras campanadas dejo el lecho caliente, se vistió en la mayor reserva, acomodo la habitación y su ropa. Lo espero en la puerta de la capilla antes del rezo matutino. Lo miro a los ojos, abrió la boca pero no le salieron sonidos. Sintió un cierto sonrojo, volvió a intentarlo, un ronquido inasible la llevo a cerrarla avergonzada.
El, en silencio, cruzo sus cortas manos sobre el pecho, introduciéndoselas en las magas de su larga bata blanca, sonrió en su sanidad y prudencia, y se alejo.
Dos lagrimones callados, sin protestas, rodaron por el rostro de ella.


Mini Relato En secreto

Me guardo entre tus pliegues, sobre tu falda abierta a mis preguntas.
Te embargo los sueños, amanecemos almohadas desplumadas.
Me recuesto en ti, tiempo, y se deshace el día.


Mini relato Melancolico cuento

Uno de sus secretos era ése.
De tarde en tarde, lo desplegaba en su rincón favorito y lo miraba hasta que llagaban ellos.
Después lo guardaba nuevamente y murmuraba en un idioma ininteligible.
El otro era mas simple. Lo exhibía sin pudor, cotidianamente, murmurando frases conocidas.
Su ultimo secreto es este. Y el se pone triste porque, de los tres, es el único que no puede descifrar.


Mini Relato A dos voces

La puerta se abre o se cierra: depende. La casa es vieja y el viento siempre sopla del mismo lado. ¿V0ces? Algunas. Es difícil distinguirlas de los murmullos cotidianos. El rumor del rió, que corre mas abajo, interfiere. Se ve una sombra que pertenece a alguien que escribe notas o historias, en un abultado cuaderno, sobre una mesa tambaleante. El teléfono suena y desatendido -supongo- por la persona que no se deja ver. El día azul, la luz clara y la puerta ahora se abre; nadie sale. El hombre mira hacia un costado y cree -ocreo que cree- que es vigilado. Cierra su cuaderno y la cierra la puerta. Vuelve sobre sus pasos y anota lo siguiente, sobre el margen izquierdo:<>. Luego hay un dibujo, que colorea rápidamente, y otra frase dice: <>.
Pienso en un crimen y un asesinato y una víctima, pienso en aquellas voces que gritan importantes, pero no acierto, ya que ahora escribe: <>. Se desmorona sobre la mesa y creo que puedo leer una fecha: enero del 1976. Se pone de pie y me dice: <>. La puerta se vuelve a abrirse y voy hasta mi silla en el medio del cuarto, frente a una mesa tambaleante, cojo el abultado cuaderno, suena recurrente el teléfono y le digo que se vaya, que no insista, que no espié, que ahora es otro enero en otro continente y la tarde es un abanico de ideas que giran sobre un eje falso.

Mini Relato Lluvia

...Y de los nueve ángeles que custodian el cielo, uno de ellos tropezó y cayó, de una nube a la tierra;deshilachandose en la caída. y su cuerpo fue lluvia, y su sangre rió, y su alma, pobre almita quedo colgada de un rojo tejado, bajo el cielo gris...


Mini Relato Hacia el sol

Era silencioso el camino que nos separaba de la casa grande. La habíamos dejado hacia dos días, mochila al hombro, mangas largas para cubrirnos del sol y la arena. Estábamos extraviados y Julián nos miraba tratando de consolarnos. Julián no quería detenerse para no perder el ritmo, pero en realidad no sabíamos hacia donde ir. Se impacientaba. La brusca caída de mi hermana nos sobresalto. Sus ojos fríos y fijos me atemorizaron. Estoy cansada, lloriqueo y tengo sed. El sol bajaba rápidamente sobre el horizonte, se levanto una hiriente ventisca que me lleno de malhumor. No sabíamos si nuestros cuerpos deshidratados soportarían una noche más sin cobijo. Se escucharon ruidos; parecían cercanos, alzamos nuestras manos y saltamos emocionados. La pequeña cayo exhausta bajo el latigazo del viento y la arenisca, rasgadas. Mientras las estrellas nos cubrían, percibí que Julián también temblaba. Los tres nos abrazamos. A la mañana siguiente mi hermana no se movía, desanimada, apenas respiraba. La copio en brazos. Yo ya no lloraba. Seguimos en silencio hacia el nacimiento del sol, en busca de la vieja casa.

Mini Relato Pasado

Dos chavales juntaban trozos de cigarrillos traks cerca de wagen, la zona de las casas de citas, en una noche cerrada.
En ese instante apareció la Welch muy elegante, hacía la publicidad de los relojes Banopip.
Tenía los cabellos muy rubios y brillantes, la acompañaba la secretaria del colegio y le hablaba.
En ese momento, uno de los chavales de nuestro estado, tosió y miró al otro que consultaba la guía Michelin para informarse acerca de dónde podía pasar la noche…



Mini relato Avisos

Avisos Paso muchas veces delante de él. Siempre me fijo, siempre tiene algo que decirme. Octubre 17. Santos: Rodolfo Mártir; Ignacio obis...